En 20 canciones, la vertiginosa historia de una artista en busca de su voz y la paz interior

POR GABRIEL ORQUEDA  -

Tenés razón. no me acordaba que iba para atrás”, dice Fabiana Cantilosobre la cronología invertida de Proyecto 33, el reciente disco en vivo en el que desanda su obra desde Superamor, de 2015, hasta su primera aparición discográfica en La dicha en movimiento de Los Twist, de 1983. “Ya ni sé en qué orden tengo todo en mi cabeza. Es tanto lo que voy y vengo en el tiempo.” La cantante recibió a Rolling Stone en su casa de Martínez en la semana de su cumpleaños 59, para ir y venir en el tiempo una vez más. Es una historia que se mezcla con la de varios hombres alfa del rock nacional y nace del caldo primigenio de la escena de los 80, cuando una joven estudiante dejó la carrera de Bellas Artes y en pocos años pasó de darle su voz al under en Suéter, las Bay Biscuits y Los Twist, a entrar en las ligas mayores como corista de la banda de Charly García, donde además empieza su historia de amor con la joven promesa Fito Páez.

Entre su primer disco solista, Detectives, de 1985, producido por Charly, y el enormemente popular Algo mejor, de 1991, producido por Fito, Fabi se establece como una de las pocas estrellas femeninas del rock nacional, pero también queda catalogada exclusivamente como intérprete, una etiqueta que nunca se desprendería del todo y que, con sentimientos encontrados, ella misma reforzaría con sus discos de covers Inconsciente colectivo (2004) y En la vereda del sol (2009). Es una clasificación que, por supuesto, no debería incomodar, si no fuera porque desconoce gran parte de su cuerpo de trabajo, desde su poco conocida contribución al cancionero de Charly -con quien compuso “A punto de caer” y “Siempre puedes olvidar”- a sus discos llenos de composiciones propias. “Es así. Mis hits máximos son de otros, pero todavía hay gente que piensa que no tengo temas míos”, dice. Revisar la trayectoria solista de Fabiana Cantilo es ver, entre otras cosas, su larga búsqueda de una voz autoral y la carrera de obstáculos que puede ser eso para una mujer del rock nacional, contra prejuicios del público, productores prepotentes, discográficas confundidas y críticos de todo tipo.

 
La tapa de la edición de junio de RS. Foto: RollingStone/ Fotografía de Ignacio Arnedo

Fabiana todavía se indigna con la reacción a su primer álbum enteramente de canciones propias, De qué se ríen?, de 1998, producido por Ulises Butrón, su último con Warner. “Me dieron todos con un caño”, dice y entra en una diatriba que se siente justificada: “Me acuerdo de Mario Pergolini burlándose de mí en la radio, haciendo mierda el disco y cagándose de risa. ‘No vas a poder, Fabi, no vas a poder. Ahí está, lo dije’. ¿No es abuso eso? Estuve años callándome, respetando a uno que no me respetó a mí. Nunca me pusieron en la Rock & Pop. Ni a mí ni a mis amigas. ¿Por qué? Pergolini y su reinado. Salió mil veces en la tapa de Rolling Stone. Esto ponelo, ¿eh?”. OK.

El recorrido inevitablemente pasa también por las guerras de Fabiana consigo misma -décadas de batallar con adicciones y relaciones tóxicas, hits comerciales en los peores momentos personales y picos creativos alcanzados al desamparo de la industria- y finalmente llega a las aguas más calmas del presente.

Hoy Fabi se siente muy bien, reconciliada con su historia. Tiene otro disco de canciones suyas casi listo, tentativamente titulado Cuna de piedra, trabajado junto al cantautor y productor indie Ezequiel Borra. “Tengo un tema para mi tío El Vasquito, que es un re personaje, después uno para Charly y uno para Fito, que son mis maestros, y uno para mi gata, que se murió”, adelanta. “Esto es importante para los chicos: no dejen que les digan lo que hay que hacer. Yo no hice esto para hacer plata. Vivo en una casa alquilada y gracias a Dios me puedo mantener. Yo hoy canto y lo hago a gusto. Si no, no lo hago.”

“DETECTIVES”

‘Detectives’ 1985

No me gustaba, pero no iba a discutirle a Charly García. Ni en pedo. O sea, es un lindo tema, pero no me mataba. Al ritmo lo veía medio encajado en un patrón, a diferencia de otras canciones que hizo para el disco. Pero en el 85 yo no tenía idea de cómo quería sonar. Me había ido de Los Twist porque estaba muy sacada. Fue demasiado de todo. Estaba de novia con Fito y había empezado a hacer un disco con él, que le encanta el folclore. Pero viene Charly y me dice: “¿Folclore? Ya está Mercedes Sosa”. Yo fui humilde y dije “OK”. Cuando Charly te dice “te voy a hacer un disco”, ni lo pensás, obvio. No elegí las canciones yo. No le iba a discutir. Después sí le discutí. Yo iba de la disco al estudio y del estudio a la disco. Por ahí pasaba días en lo de [Gustavo] Bazterrica y Fito no sabía dónde estaba. Armaba baterías con ollas y me sentía una científica loca… la cocaína te pega por ese lado. Ese año me internaron unas semanas y después seguí grabando. Me acuerdo de cuando volví a grabar y veo a mi mamá y a mi acompañante terapéutico charlando con Nito Mestre. Charly seguía trabajando en el disco, estaba grabando con León Gieco “Hagamos algo”. Y a partir de ahí estuve un año limpia. Así fue mi vida: iba con todo, pero también me resguardaba. Por eso hoy estoy viva.

“TU ARMA EN EL SUR”

‘Detectives’ 1985

Es mi tema favorito del disco. Tiene un swing maravilloso. Charly grababa primero mi voz y después armaba todo alrededor. Me sentía cómoda grabando con él, porque no era muy estricto. Es un excelente productor. Me apreciaba de verdad. Estaba fascinado con mi voz desde que yo era una gordita con el pelo punk. Se había copado conmigo y lo que yo hacía. Yo soy comedia musical, soy bailarina, y creo que le gustaba eso de mí. Le encantaban las Bay Biscuits, después me siguió en Los Twist y grabé en “Transatlántico art decó”. Entonces veía mi arte. Mucho después Charly hizo una versión de este tema muy linda para un disco suyo [El aguante, 1998], y me pareció bárbaro porque está buenísima la canción y es de él, así que puede hacer lo que quiera.

“NADA”

‘Fabiana Cantilo y Los Perros Calientes’ 1988

“Nada, que me haga pensar, no quiero nada que me haga dudar.” Es uno de los que rescato en Proyecto 33. Es un tema de Gaby Carámbula, que me llegó como una bendición. Yo venía de la banda con la que toqué Detectives y la desarmé después de escuchar una grabación de línea muy pero muy horrible. “¿Qué es esto? ¿Yo canto así?”, le decía a Fito. Claro, en ese momento no había in ear, ni nada. Y en mi cabeza era como “tengo que parar, no soy cantante. Menos mal que dibujo y puedo dedicarme a eso”. ¡Mirá lo que pensaba! Esa inseguridad es como desaparecer. Y en una de esas María Carámbula me dice: “Dale, ¿por qué no lo probás a mi hermano?”. Le dije que sí y me olvidé por completo. Al otro día el tipo llega a mi casa, toca timbre, le abro la puerta y digo “¡la próxima vez!” y salgo corriendo, porque estaba llegando tarde a danza. Estuve mal, entonces después lo tuve que ir a ver yo a un show de Los Perros Calientes. Quedé muda. Fue increíble. Fito, que iba a producir el disco, lo vio y no lo podía creer. Me di cuenta de que se lo podía llevar y le dije: “Me lo llegás a tocar y te mato”. Después lo jodía: “Lero lero es mejor violero que vooos”. Gaby es una bestia y encima tenía todo hecho. Grabamos el disco con todos los temas de él. Por eso fue Fabiana Cantilo y Los Perros Calientes. También fue importante porque ahí tocaban Marcelo Capasso y Cay Gutiérrez, que nos hicimos amigos y cuando Gaby se fue a hacer lo suyo, ellos se quedaron conmigo y después trabajaron en un montón de mis discos.

“EMPIRE STATE”

‘Fabiana Cantilo y Los Perros Calientes’ 1988

Este se lo escribí a Fito, una vez que se fue a Nueva York y no me había querido llevar. No es que me había dejado. Él tenía que trabajar en algo y yo estaba medio en pendeja histérica. Fito era bueno conmigo. Yo se la hice difícil, lo volvía loco. Me acuerdo que estaba deprimida en la cama de bronce de nuestro departamento de Estomba y La Pampa, rodeada de cosas antiguas, porque yo compraba muebles antiguos en ese momento, y él me llama por teléfono desde el Empire State y me dice: “Estoy en lo más alto del mundo”. Y yo le digo: “¿Ah, sí? Yo estoy en lo más bajo del mundo, andate bien a la mierda”. Pobrecito, mi amor. ¡Qué mala era! Bueno, no era mala. Era una chica con problemas.

Los dos somos seres humanos pasionales. Nos peleábamos todo el tiempo. Me acuerdo de una pelea en Panamericana, tengo grabada la imagen de Fito corriendo contra los autos… Era difícil producir un disco. Pero bueno, otro disco maravilloso. Ese fue número uno en Bolivia. ¿Te pensás que fuimos a tocar? No me daban bola los managers. No me prestaban mucha atención. Acá no se vendió mucho Detectives ni este. Pensaban que estaba loca. Eso piensan todos ahora que estoy limpia, imaginate en ese momento.

Pero, en fin, después de este disco con Fito nos separamos. Yo conocí a un chico y él conoció a Cecilia. No cortamos el vínculo jamás, yo lo amo. Nos amamos. Ya éramos como amigos para ese momento de la relación. Yo soy una persona bastante particular. Siempre me relaciono con los hombres desde un lugar rarísimo. Y cuando se me vienen los celos les rompo las pelotas y se van. Y después termino siendo amiga de todos, porque como amiga soy buenísima, la mejor. Todavía no tuve una relación normal. Espero que venga.

“ARCOS”

‘Algo mejor’ 1991

Tiene que ver con una persona de mi vida. No es un novio, pero prefiero no decir. Me acuerdo que lo había escrito antes de arrancar con el disco, en una zapada con Cay y Marcelo. No me olvido más de la grabación. Me acuerdo que Fito convocó a los músicos y estaba nervioso porque venía a grabar las guitarras Cerati. Con Gustavo había buena onda, pero no éramos íntimos. Ese día él estuvo divino, llegó re puntual, y Fito llegó tarde, lo cual lo puso peor. Entró y nos dijo: “Bueno, ehhh, esto vamos a hacerlo rápido y bien”, y arrancamos. Lo de Cerati salió espectacular, increíble, pero cuando grabé las voces le tuve que pedir a Fito que se fuera. Celsa Mel Gowland y Tweety González se quedaron conmigo grabando. Fito no es como Charly, es muy Profesor Jirafales, es muy estricto y me da con un hacha. Pero si me das con un hacha, yo no funciono. Me taro. A mí tratame con amor, cariño y suavidad.

“MARY POPPINS Y EL DESHOLLINADOR”

‘Algo mejor’ 1991

Yo siempre fui fanática de todo Disney, me encanta Walt Disney. Me acuerdo de que a veces me decían que parecía Minnie o un personaje de Disney. Y sí, boludo, era a propósito. Mi papá me llevaba a ver las películas de chiquita y yo salía del cine cantando. Me conecta con eso. La hicimos con Fito al piano una noche. Después me fui a la playa con un anotador y le hice la letra, antes de un show, creo. Hay temas que son así. Salen nomás. No es una pavada, si escuchás. Está bien lo que dice: “Tú tienes cuerpo de fusil, yo estoy siempre a punto de estallar”. Es verdad: vos sos el detonador de mi locura. Hay que probar escribir así. Sin pensar, sin pestañear, sin preguntar. Es una forma de soltar la pluma. Fue un gran hit y lo sigo cantando con menos reservas que, no sé, “Mi enfermedad”, que igual también la canto, porque siempre tuve esa cosa de “este es mío, este no”, pero ya me está chupando un huevo todo. En un sentido budista, ¿no?

“MI ENFERMEDAD”

‘Algo mejor’ 1991

El tema lo elegí yo. Si le preguntás a Fito te va a decir que no fue así, pero yo me acuerdo bien. Fito estaba con Cecilia, y Ariel Rot les manda un casete con tres canciones que venía haciendo con Calamaro en Los Rodríguez y estaban por grabarlas. Me dice Fito “¿te gusta alguna?”. Y yo dije “esta”. Tengo buena cabeza para elegir temas.

Cuando en un momento viene Diego Maradona con la varita y dice “me gusta este tema”, ahí estalló todo. Me llamaban por teléfono y me preguntaban “¿qué opinás? ¿qué opinás?”. Y yo estaba tipo “ehh, no sé, ¡qué bueno!”. Soy re fóbica a esas cosas. Estaba en otra, persiguiendo el amor de ese momento. Y justo la metieron presa a María José Cantilo y algunos se la confundían conmigo, fue todo una locura. En mi mejor momento de fama, la meten presa a mi doble. ¿A vos te parece? Esa es la vida de una mujer en el rock. El tema no tiene video, lo cual te da la pauta de lo mal manejada que estaba. Me hizo el video Maradona en Sevilla [En su debut en el Sevilla en 1992, Maradona pidió entrar a la cancha con “Mi enfermedad” sonando en los altoparlantes]. Hicimos uno en el Hipódromo después de eso, pero nunca salió. Los Rodríguez vinieron y empezaron a tocar en Argentina. Ustedes verán si es por ese tema o no. A mí nunca nadie me dijo “gracias”, pero mejor seguimos. Después en vivo le fui cambiando un poco la letra a “No estoy vencida porque el mundo me hizo así, hoy puedo cambiar”. No quería andar por todos lados diciendo “estoy vencida”.

“PASAJE HASTA AHÍ”

‘Golpes al vacío’ 1993

Me gusta hasta ahí nomás. Lo tenía de mucho antes de grabarlo. Fena Della Maggiora le terminó un poco la letra, creo. Yo venía de Algo mejor y quería que el disco lo produjera Gustavo Santaolalla. Yo estaba un poco excitada, ponele. Medio saqueitor. Nos reunimos dos veces con él. La primera escuchamos unas cosas, creo que le mostré el tema. Estaba todo normal, yo había dormido y todo, pero después hubo otra a la que le falté o algo así y ahí dijo chau. Después me mandó un ramo de flores con una tarjeta que decía “I’m sorry it didn’t work”. Medio que me enojé, pero entendí y Fena dijo: “No importa. ¡Vamos con Carlos Alomar!”. Así que fuimos a Nueva York. Yo obligué a los de Warner a que me acompañara Fena, como para no estar tan sola y poder enfrentar al tipo. Era rara la producción de Alomar, y no me dejaba meterme. Entonces yo salía. [Dice imitando acento acento caribeño:] “Dile a esa chica que está fiestando mucho, que venga al estudio”. Me divirtió haber estado tres meses en Nueva York. En un momento salía mucho de noche. Ahí conocí a Nahuel [Lerena, director], que fue lo mejor que me pasó. El disco es… lindo, pero tiene mucha cámara. Si había un disco que criticar era ese, muchachos.

“AMOR EQUIVOCADO”

‘Golpes al vacío’ 1993

Este sí me gusta y lo escribí yo. Cuando llega ese momento con las negras haciendo góspel, es tremendo, pero es un poquito demasiado, hijo, te fuiste al carajo. Pero qué voy a hacer, salió así. Alomar es un señor grandote, puertorriqueño, divino. Y yo le decía: “Quiero hacer funk”. Y la Warner decía “pop”. Funk. Pop. Funk. Pop. Resultado: un híbrido. Eso es cuando la gente se mete donde no se tiene que meter. Imaginate un disco funk lo que hubiera sido. En el disco tocaban un negro jamaiquino que iba armado al estudio, un negro israelí, un baterista de Madonna y un rubio americano en los keyboards. ¡Tenía todo para hacer funk! Si me hubieran dejado hacer lo que yo quería hubiera sido un éxito, pero porque se metieron sus mentes no músicas, salió eso. Algunos se creen que saben más que un músico. Por esas cosas hoy soy independiente.

“YA FUE”

‘Sol en cinco’ 1995

Lo fui a buscar a Pedro Aznar, que vivía en Punta Chica, porque quería que produjera el disco. Me dijo: “Bueno, pero lo grabamos acá”. Me encantó la idea. Yo estaba tratando de dejar la mala vida. Una de todas las veces que intenté. Siempre me quería bajar, no estaba contenta con consumir sustancias. Siempre me estaba bajando y subiendo del tren. Y así fue mi vida hasta ahora, que llevo seis años limpia. En ese momento una de mis luchas era esa. Había escrito “Ya fue” con Fena, hablando de eso. “Ya fue, yo me bajo de este tren, choca con una pared, ya no me divierte”. No es que nos sentábamos a escribir. Escribíamos en el auto, en el ascensor, en una prueba de sonido. Y yo vivía apurada: hacía teatro, danza, me entrenaba. Ese caos estaba bien. Yo quería que terminara el otro caos. Siempre festejaba después de los shows. Antes de los shows no daba. Ni fumaba. A los que están leyendo les aconsejo que no haya ni antes ni después. Es mentira que te sirve, que te pone high. Igual no sirve de nada aconsejar y no estamos acá para eso.

“NADA ES PARA SIEMPRE”

‘Sol en cinco’ 1995

Mire usted las vueltas de la vida que Fito me hizo este tema para que se lo cante a mi novio de ese momento. Fito estaba con Cecilia y yo con Nahuel, que fue el novio bueno de mi vida, un creativo divino. Él hizo el EPK del disco. Grabamos en Punta Chica con la banda en vivo y Pedro fue mucho menos obsesivo de lo que pensé. Estaba en una etapa de ser menos obsesivo. Los arreglos son una maravilla, todos de él. Es uno de los temas que hizo pum y yo estaba muy bien. Había hecho un tratamiento y estaba entrenando, re flaca y en forma, era una chica Vogue.

“JÚPITER”

‘De qué se ríen?’ 1998

Está basado sin querer en el tema “Saturn” del disco Songs in the Key of Life de Stevie Wonder. Wonder, Los Beatles y Yes son como mis pilares en la música. Son el inconsciente de la nube musical que sale cuando zapás. Algo de la letra la hice con Nahuel, que dirigió el video, que ganó un premio MTV y nadie se enteró. Los astros y la numerología siempre fueron algo que me obsesionó. Yo a los 15 años me di cuenta: no estamos solos, nos están mirando. Sentí que nos estaban observando como nosotros a las hormigas. Creo que hay buenos y malos, es mi opinión. Pero además investigué: fui a Capilla del Monte. Hice todo. ¿Te cuento? En Capilla del Monte no están más. Algunos están unidos con los que manejan el mundo. Después los otros, los buenos, nos van a venir a ayudar cuando todo esto se pudra. Son teorías.

“NO ENTREGUES TU CORAZÓN”

‘De qué se ríen?’ 1998

Fue algo que me dijo el conductista sistémico Alfredo Siero, un genio, un tipo que me ayudó un montón: “No entregues tu corazón”. Yo daba mi corazón y después tenía que salir a correrlo. El amor es propio, no se da. No hay que entregar el corazón al pedo. Es una letra que hice con Fernando Noy, y me gusta haberle abierto las puertas del rock. Tiene cierto aire folclórico. Ahí sí me sentía lista para eso. Fue la libertad que me dio laburar con Ulises Butrón, otro genio. En ese disco me permití hacer desde eso hasta algo como “Lilith”, que parece Genesis y me lleva a mis primeros porros cuando tenía 18 años. Me parece que ese disco sigue siendo una genialidad. Re actual, maravilloso. Esas canciones son una gloria, pero nadie me dio bola.

“DESTINO MARCADO”

‘Información celeste’ 2003

Fue el corte del disco, que es como la historia de esos cinco años de mi vida. Habían entrado a robarme a mi casa, me había separado de Nahuel, me había ido a San Martín de los Andes, donde vive mi hermano Leo. Ahí conocí un muchacho, con el que estuve un tiempo, y también viajé de mochilera al Caribe, en fin, pasaron mil cosas. Este tema salió en una de esas idas y vueltas de San Martín. Tiene una bateria electrónica y unos sintes interesantes, pero hay otros más locos, que me gustan más, como “Celofán”, que tiene todo el tema dos voces diferentes cantando a la vez. Estaba trabajando con Marcelo y Cay otra vez e hicimos lo que se nos cantó el culo. No tenía compañía, después firmé con Sony por cinco discos. Estoy muy orgullosa de esas canciones. Son todas mías, con algunas letras de Noy.

 
Charly, Fabi y Fito, posando para Hilda Lizarazu en 1987. Foto: Hilda Lizarazu

“BENDITA MARCA”

‘Información celeste’ 2003

Me volví del Sur con una patada en el orto, porque ya sabés: mi intensidad. Este tema es el regreso. “Me volvió la ciudad que no duerme ni me deja dormir.” Es totalmente autobiográfico. Lo hicimos de algo que teníamos grabado de una zapada con Marcelo y Cay de la época de Los Perros Calientes. Se las dejé el verano de 2001 y me fui a Brasil, a una playa fuera de todo. Me acuerdo que me la mandaron para escuchar y me fui en bicicleta a un teléfono, los llamé y dije: “Está buenísima, están contratados”. Y empezamos a hacer el disco.

“FUE AMOR”

‘Inconsciente colectivo’ 2005

Afo Verde vino y me dijo: “Te voy a poner de nuevo ahí arriba, tenés que hacer un homenaje al rock nacional”. Mi reacción fue “¡uy, pero yo quiero componer!”. Habían pasado años de lucha. De hacer genialidades y que no me dieran bola. Estaba cansada, pero les costó. Me convenció porque me hizo acordar a Frank Sinatra y Mercedes Sosa. Él quería hacer algo tipo Rod Stewart [El disco de standards The Great American Songbook, 2002]. Le dije a Afo que no quería hitear temas que ya fueron hits, quería más lados b. Entonces estuvieron mucho tiempo intentando convencerme de cosas. Lo mandamos a votación de la gente en la radio Mega, cuando las radios todavía funcionaban. El primer corte fue “Fue amor”, otro tema que Fito hizo sobre mí y lo terminé cantando yo. Es hermoso. Me acuerdo que me lo tocó por primera vez cuando estaba terminando nuestra relación. Después salió en Tercer Mundo. Creo que lo hice mío. Afo es un excelente productor… de hits. Armó toda la parafernalia, nos pusieron todo. Marcelo y Cay hicieron todos los arreglos. Es divertido un poco de dulce de leche. Fue disco de platino, me gané el Gardel… Después recaí, se fue todo a la mierda de nuevo y me volví a internar.

“UNA TREGUA”

‘Hija del rigor’ 2007

Ni loca iba a hacer todos de covers. Hija del rigor habla de todo lo que me pasa en ese momento. En la tapa salgo toda golpeada, y así me sentía. Pero no soy golpeada, soy mujer golpeadora. Soy muy violenta con los hombres. Por eso también se iban, je. “Uy, ¿por qué se habrá ido?” Y… ¡lo cagaste a trompadas! Pero bueno, en eso también tiene que ver mi infancia, que fue dura, pero no quiero hablar de eso.

Ya no sé a quién llamé “esa tarde que volví de Nueva York”, como dice la letra. Siempre estaba con alguien. En ese momento era el muchacho equivocado. Alguien que no hubiera conocido si no hubiera ido a comprar cosas raras. Son elecciones y yo me hago cargo. Estaba así, golpeada por la vida. Fueron años re violentos. Y después me encaminé otra vez. Me puse muy mal, muy triste, porque pensé que todo eso ya estaba en el pasado, había estado un año y medio limpia. Y ahí estaba, pidiendo ayuda nuevamente, “al de arriba”. Y me ayudó: me volvieron a internar dos semanas.

 
Con Gabriel Carámbula y Los Perros Calientes, su banda de 1987. Foto: Andy Cherniavsky

“MAGO EN PROSA”

‘Hija del rigor’ 2007

Se lo hice a un fotógrafo con el que salí, un chico maravilloso. “Y mi amor no te sirve de nada, en tu viaje me siento de más, alguien tiñe tus alas de blanco, pero no te va a dejar volar.” Yo quería que se ponga mejor y se puso mejor, por suerte. Fue un quilombo en el estudio. Claudia Puyó hizo coros y dice que la dejé sola en el estudio. Yo no me acuerdo, la verdad. A veces estaba puesta, a veces no. Pero el laburo se hace. Grabé como siete tomas. El trabajo no se suspendía. Igual Afo salió corriendo. Otro asustado del club de los asustados de Fabi, como me dijo una amiga. Hay varios inscriptos que entran y salen, jaja. Después estuve muy medicada, me habían dado ecualizadores del ánimo y fue demasiado fuerte. Quiero hablar de la entrevista que me hizo Lalo Mir en Encuentrocon ese disco. Amo a Lalo, pero no era yo en esa entrevista, parezco una chiquita de colegio. Después cambié de médicos y estuve mucho mejor.

“UNA VEZ MÁS”

‘Ahora’ 2011

Ahora fue el último disco que hice con problemas. Es el disco once y salió el 11/11/11. El once es un número maestro, como 33. Al corte no lo elegí yo, pero me gustó armar el video, porque lo hice con mi mamá, que actúa de ella misma y yo actúo la juventud de mi mamá. Nadie lo entendió, pero no importa. El tema habla de lo que soy yo y de mi forma de amar. “Ya sé que siempre arruino todo, pero nunca me doy cuenta.” Y sí, lo sé. Lo digo siendo honesta. Por eso estoy yo dibujada en pelotas en la tapa del disco. Igual es optimista, es sobre vivir el ahora, intentarlo, al menos.

“SUPERAMOR”

‘Superamor’ 2015

Lo iba a hacer con Cay y Marcel, pero nunca llegamos a un acuerdo musical. Como somos muy amigos, nos podemos decir de todo. Justo iba a ver a Lisandro Aristimuño en vivo, que tocó “A punto de caer”, una canción que compuse con Charly. Me regaló su disco Azules turquesas y creo que no escuché otra cosa por un mes entero, lo tuve en loop todo un verano en Cabo Polonio. Le pregunté si quería producir “Superamor”, y después le pedí que hiciera todo el disco. Primero me dijo que lo iba a pensar, pero me dijo que sí al toque. Tuvimos trece sesiones. Tardamos como un año en hacer todo. Él me sentaba, agarraba los temas, empezaba a poner una base electrónica y me decía “quedate”. Veíamos todo juntos. Fue un placer, la verdad. No había ningún problema con la parte musical. Todos dicen que se nota la mano de Lisandro y sí, pero no es que me influenció, es que nos gusta lo mismo. Somos como cerebros compatibles.

“Superamor” le habla al poder superior. Dios, la naturaleza, lo que sea. El poder superior es superior a tu cerebro. Hay que amigarse con el no saber. Largar un poco la tensión de querer controlar y saber todo. Es el resumen de mi nueva forma de pensar: ya no hay un amor ausente.

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